Made in Donostia

   Se acaba la Aste Nagusia en Donosti y he pensado dedicarle una receta a mi ciudad.

      Admito que no soy una donostiarra al uso:
- Paso del fútbol, de los pintxos, nunca he salido en la tamborrada y lo único que me gusta de los fuegos artificiales es el olor a pólvora y el ruido... ¡Pero me encantan los helados!
   
   Y... ¡ Adoro mi ciudad!

                  Y creo que se me nota.

  No importa lo lejos que viaje... que como dice la canción:

            ¨Donosti bat bakarra munduan¨

 y vuelvo  a casa feliz...

 Esta vez he estado de vacaciones en la Provenza.

    Sí, ese lugar mágico de la Francia profunda al que deseaba ir desde hace muchiiiiiiisimo tiempo.

    Os aconsejo visitarla, en serio, es alucinante. 

Y como era lógico he traído lavanda.

    A decir verdad, me he vuelto adicta a la lavanda.

Creo que sería capaz de comer casi cualquier cosa que llevara lavanda, casi...

   Con tanta lavanda a mi alrededor: jabones, ramos, bolsitas...

   Se me están ocurriendo 1001 recetas con esta magnífica planta.  Hasta que me harte.   ¡Qué lo dudo!

   De momento y aprovechando que tenemos un domingo radiante * os traigo una receta de helado, helado de lavanda, obvio.


  *otro tópico: nunca te acostumbras a la lluvia, ni aunque seas de Donosti :(

  
    Helado de lavanda:



  - 1/2 litro de leche ( baserriko esnea).
  
  - 50 ml. de nata para montar.

  - 4 yemas de huevo. 

  - 100gr. de azúcar.

  - 1 tbsp de lavanda.

  - 1 tsp de glucosa

  - 1 tsp de estabilizante para helado.



  Cocer hasta hervir la leche con la nata y la lavanda. Al sacar del fuego añadir la glucosa y deja infusionar 15 minutos. Espumar batiendo las yemas con el azúcar hasta que blanqueen. Colar la infusión para quitar los grumos y la lavanda. Añadirlo lentamente a las yemas para que no se corte. Volver a llevarlo al fuego hasta que llegue a los 82° para que pasteurice. Sacar del fuego y añadir lentamente el estabilizante. Volver a colar. Dejar enfriar. Meter la mezcla en la heladera unos 25 minutos o hasta que esté lo suficientemente cremoso. Meter al cogelador. Y listo! Podéis removerlo  a las dos horas...y luego esperar a que sea mmm....

Parece un cupcake :)


   
             Me apetecía presentarlo de una manera diferente, y este truco es muy chulo, porque parecerá un cupcake helado. Y así podéis fardar con las visitas.


   No tenéis más que  fundir chocolate negro, blanco o el que más os guste y coger unos moldes de silicona de cupcakes. 
  
    Se unta el molde de chocolate con un pincel y se mete al congelador. 

   A los 30 minutos se saca el molde se vuelve a untar de chocolate fundido, necesita grosor para que no se rompa al despegarlo, y se mete de nuevo al congelador 1h.

                Después se le quita el molde y...¡tachán!
¿Os gusta?
      Bueno nuestras fiestas se acaban pero empiezan las de Bilbo!!!! 
Ondopasa jaxetaaaaan!!!
  
 
    

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